Exclusivo: Desesperado pedido a las autoridades en la búsqueda de los jóvenes ecuatorianos secuestrados

Diario Latina habló con la madre de Jeremy León Ordóñez, otro de los siete chicos ecuatorianos secuestrado por coyotes. La mujer aseguró que entre las llamadas extorsivas, jamás les han dado muestras de que tiene a sus hijos.

A fines del año pasado, se conoció la noticia de que siete jóvenes fueron secuestrados en México, los mismos habrían sido engañados por coyotes, que pertenecen a un conocido grupo de delincuentes  de Centroamérica. Por lo que, el grupo fue privado de su libertad, por presuntos miembros del cartel mexicano de los Zetas en Ciudad Juárez, según había reportado la organización 180migrante.com desde los Estados Unidos.

LEER MÁS: En Río Negro, brigadistas trabajan para contener un voraz incendio forestal

Los jóvenes habían migrado por razones económicas, algunos por necesidades familiares, otros por deudas, algunos por buscar mejores oportunidades, pero hay un común denominador; es que todos  pagaron el viaje en Ecuador y todo marchaba bien hasta llegar a México. Al llegar a ese país, las cosas cambiaron dado que tanto ellos como sus familiares en Sudamérica, perdieron todo tipo de contacto.

Desde entonces, los allegados de los jóvenes, comenzaron a recibir llamados intimidatorio de sus captores, exigiendo dinero a cambio de que los chicos sean liberados. Las familias no dudaron ni un minuto y hasta se endeudaron con el propósito de salvar a sus hijos. Tras haber pagado los montos solicitados, no han vuelto a tener respuestas y según señalaron  a Diario Latina, siempre que lo hacían, jamás daban una prueba de vida respecto de los rehenes.

LEER MÁS: Colapso hospitalario en Santa Cruz por casos de dengue en la región

EL testimonio de otra  familia afectada

Desde que iniciaron así investigaciones, la familia de Alejandro Malla Dota, Jeremy León Ordoñez y Jonathan Morocho Benítez; poco y nada han sabido de ellos, dado que desde que se proclamó su secuestro, las familias no han vuelto a  tener contacto con ellos. Señalando que, solo han tenido charla con sus captores y que ninguno le ha dado una señal de vida de los jóvenes y que solo llaman para exigir dinero.

LEER MÁS: Tras el escándalo renunció el secretario anticorrupción de Ecuador

Es así que en esta oportunidad, hablamos con la madre de Jeremy León Ordóñez, un joven de 20 años, que trabajaba como agricultor en las bananeras del cantón Pasaje, en El Oro, al sur del litoral ecuatoriano. Quien, al terminar sus estudios en la secundaria, decidió buscar una mejor calidad de vida y luego de trabajar un tiempo, optó por migrar a los Estados Unidos, donde pudiera tener más oportunidades.

“Han pasado cinco meses y no hemos tenido respuesta, hemos hecho la denuncia y no hay resultados respecto a  las búsquedas”, señaló Nelly Ordóñez a este medio y agregó: “La situación aquí en Ecuador es muy difícil, no hay trabajo entonces  no contamos los medios para subsistir, entonces como tengo cuatro niños, mi esposo falleció y el dinero no nos alcanza, por lo que él decidió irse a Estados Unidos para tener un mejor futuro”.

LEER MÁS: Copa Sudamericana sub-20, Paraguay y Brasil pasan a fase final

De esa manera Jeremy, junto a un grupo de jóvenes, partido junto a los coyotes, a quienes le habían pagado el viaje, para poder llegar hacia Norteamérica. Todo parecía estar en reglas y en condiciones, incluso el accionar de los responsables de la travesía no hizo levantar ninguna sospecha, dado que los jóvenes estaban en contacto constante con sus familias.

¿Un caso viral con poco interés?

 “Han salido de aquí el 10 de agosto, yo estuve en contacto  un mes hasta que él llegó a México, todo iba bien; a parte todos los días se comunicaba con nosotros, entonces desde que llegó a México es como que se  lo comió la tierra, porque no tuvimos más noticias”, explicó. Por otro lado, señaló que tras su repentina desaparición comenzaron a recibir amenazas, si no había todo lo que los captores les pedían.

LEER MÁS: Campesinos de Cuba denuncian el robo  y sacrificio de ganado vacuno en la región

Pagué 23.000 dólares con el rescate, a eso sumado los 17 mil del viaje, pero nunca me dieron prueba de vida, nunca nos dijeron qué hacer, así que depositamos esa cantidad que era para recuperación de mi hijo. Depositamos así dinero esa gente lo retiraba, pero nunca nos daban ninguna pruebas”, expresó con angustia Ordóñez.

Cuando la noticia llegó a los noticieros de todo Latinoamérica, los extorsionadores comenzaron nuevamente a llamar a los familiares, exigiendo 10 mil dórales para la recuperación de los jóvenes. “Por orden del doctor Murillo de 1800 migrante, teníamos que pedir prueba de vida, si nos daban alguna prueba de que los chicos estaban ahí  había forma de hacer trato, pero no nos han dado nada”, denunció.

LEER MÁS: En Sonora un taquero es golpeado brutalmente por un grupo armado

Cabe señalar que, según manifestó Ordóñez, lo último que recibieron de Jeremy, fue un video a oscura, donde se lo escucha decir que todo estaba bien, pero no podían cerciorarse de que fuera el joven secuestrado.  Entre tanto, hasta el momento, las pruebas son escasas y las extorsiones y pedido de dinero son muchas, por lo que temen que sigan utilizándolos para sacar provecho.

La lucha de esta madre continua, y busca hacer presión hasta encontrar a su hijo, al igual que las otras familias que buscan dar con los otros chicos. Asimismo, piden encarecidamente a la comunidad y a las autoridades que no bajen los brazos y que continúen con la búsqueda.

Tambien te puede interesar

Deja una respuesta